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viernes, 18 de abril de 2008

Sexualidad

Una sesión suele ser muy activa, sensible y afectuosa, donde todo ocurre a través del contacto, y en ello se plasman fundamentos científicos y antropológicos que sostienen nuestra acción, que la hacen efectiva y segura.
Los entrenadores de la sexualidad formamos parte de un EQUIPO INTERDISCIPLINARIO con médicos, sexólogos y hasta sociólogos para coordinar los aportes en la solución de los problemas en este área de la personalidad.
Desarrollamos una práctica con el cuerpo que involucra dimensiones sociales, psicológicas y médicas. Y por tanto a veces sugerimos una consulta y orientación al colega idóneo para el tratamiento de afecciones con requerimientos terapéuticos.
El goce del cuerpo, de la vitalidad, del movimiento, hacen a la sensualidad e integración de la persona humana, y los masajistas debemos contemplar nuestra propia vida con plenitud SENSUAL y SEXUAL como parte de nuestra formación previa. Esto es condición necesaria para acompañar a los demás cuando nos piden asistencia para descubrirlo en sus cuerpos.

Nuestra formación personal para campos avanzados del masaje, sobre todo aquellos que demandan interacción y contención afectiva, paliativos del dolor y entrenamientos de sexualidad, necesariamente debe comprender una evolución personal en el dominio de nuestros estados de ánimo, expresión del deseo y en la capacidad de escucha y empatía.
Los masajistas debemos lograr un tono personal alegre y maduro a la hora de acompañar el destensionamiento, la relajación y el placer del receptor. ¡ cómo hacerlo sin contar con libertad interior !
Por otra parte debemos sondear nuestras creencias y preceptos para lograr ser reflexivos, abiertos y comprensivos ante las dimensiones personales del prójimo.
El hecho de que el masaje es un interacción mutua, y que mayormente los masajistas guiamos la sesión por conocimiento del arte, no debe hacernos olvidar que en esencia debemos focalizarnos en las necesidades y objetivos del receptor que nos ha requerido, y esto es a mi entender más importante, sin excusa para descuidos, que la rutina de aplicar manipulaciones técnicas. Ni que hablar de dejarnos llevar por el propio deseo o nuestras propias fantasías para orientar una sesión, ello sería entregarse a la mediocridad y ser ejemplo de ausencia de libertad y ética.
Al abordar la sexualidad siempre nuestro marco legal es en sesiones con adultos, además debemos reafirmar en todo momento la libertad de elección personal en las prácticas y el respeto por los objetivos planteados, por tanto ante el deseo de interacciones sexuales explícitas conviene dialogar con flexibilidad, evitando exabruptos, represiones, manipulaciones de la confianza o reacciones infantiles por inmadurez de las partes. Siempre salvamos la buena relación con el cliente siendo claros y firmes en nuestra motivación y postura personal.
En mi experiencia tanto como masajista como entrenador sexual, los límites entre ambas disciplinas son teóricos, y en la complejidad de la práctica se hallan muy entrelazadas en el quehacer de un masaje integro y plenamente gozado.
Al respecto, ayuda mucho reflexionar acerca de la siguiente decisión existencial: si adherimos a la tajante subordinación de lo sexual a lo genital; o entrenamos la plenitud explorando todos los goces corporales, aceptando la continuidad y amalgama de la presencia sensual en todo el cuerpo, despierto, lleno de salud y vitalidad.
Considero que dedicarse a entrenamientos sexuales requiere reemplazar moralinas por reflexión, coraje y autoconocimiento a fin de saber cuáles son los límites personales que uno gusta respetarse, y participar en la justa medida dentro del imbricado juego de los propios deseos con los deseos del otro, anticipándonos con pautas sanas conversadas libre y confidencialmente.
Finalmente, es en el respeto y en la dignidad de las personas donde la sexualidad encuentra su plenitud, y es en la libertad de un adulto capaz de elegir los actos de su intimidad, donde deviene el amor.

Para leer más sobre sexualidad y tantrismo ingresa en www.gozosexual.blogspot.com

Para informarte sobre prácticas vanguardistas www.josegahal.blogspot.com

TANTRA hoy

Sobre la base de la multiplicación del gozo, la ética y la libertad conciente, la sexualidad puede ser tomada como trampolín hacia la espiritualidad.
Los precursores del tantrismo se remontan a formas rituales prehistóricas de ampliación de la conciencia mediante la experiencia corporal explorando y expandiendo los sentidos. La definición ritualista e ideológica propia del Tantra tuvo lugar en Cachemira, India, en el siglo V después de Cristo, a partir de una derivación revolucionaria del culto a Shiva, Dios creador-destructor-trascendente del hinduismo. La revolución fue en el sentido de realzar el camino de la vivencia de la experiencia y la devoción al gozo a través del cual la conciencia podía hallar su autocontraste, clímax y completa realización.
La visión psicológica tántrica dignifica al cuerpo, y sus implicancias sociales son libertarias, en la relación iniciática discípulo- maestro se da acceso a todos los hombres y mujeres sin importar las castas, e incluso se dignifica al sujeto pasivo no sólo como igual frente al hombre sino como la generadora de las máximas iniciaciones en la fusión de la energía y la conciencia. A nivel social comulga con el igualitarismo sin distinción de castas ni origen humano alguno.
Los ritos tántricos son más o menos carnales según las escuelas, siendo las literalmente llamadas de la "mano derecha" más meditativas e introspectivas, y las de la "mano izquierda" las más revolucionarias y arriesgadas frente al status quo social, incluyendo el consumo de alimentos prohibidos y relaciones sexuales sumamente intensas en estados de conciencia contemplativos y devocionales.
Las formas rituales del tantra se extendieron por el antiquísimo lejano oriente asiático y formaron una relación dialógica con las cosmovisiones más dominantes de los territorios de India, Tibet y China: Vedas, Budismo y Taoísmo.
El tantrismo es incorporado en Occidente de un modo más limitado, centrándose en los rituales de índole genital más que en los que estimulan la totalidad de los sentidos, y sus prácticas postmodernas son llamadas neotantra.
En la Argentina hay personas aisladas y pequeños grupos que buscan recuperar la visión y práctica tántrica. Es mi creer que para los occidentales es una tarea nada fácil, sino casi imposible, debido a la devoción que se necesita hacia las cosmovisiones védicas shivaistas y a los preceptos mentales que deben seguirse en todo tipo de ritual siendo las formas de gozo, sublimadas dentro de sí mismas al ideal védico (y también budista) de unidad perfecta, integrando en la anatomía energética humana la sensación de conciencia de unidad suprema y absoluta. Todos estos conceptos son difíciles de vivenciar en occidente dada nuestra socialización y uso del cuerpo en una tradición de raigambre judeo-bizantina-romana.
Por ello en sesiones donde se me pide una visión tántrica explico nuestras limitaciones y sigo una trayectoria orientada por las necesidades del concurrente a fin de que realce primero su energía personal y luego la espiritualice de acuerdo a su propia tradición.
Me oriento a rescatar y exaltar el cuerpo viviente en su generación de conciencia, ampliando y profundizando los sentidos y la libertad ética como camino para alcanzar gracia, elevación y pureza en la magnanimidad que se halla en nuestro ser. El avance concede una dimensión de conciencia, bondad y compasión infinitas.
Para informarte sobre nuestra vanguardia de acciones tántricas www.josegahal.blogspot.com