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lunes, 11 de agosto de 2008

Contacto lúdico en arcilla o pulpas frutales

Una sesión profundamente placentera donde se exploran sensaciones primarias e imágenes corporales ricas en expresividad y generadoras de vitalidad. El empleo de masajes es suave, sensual, siguiendo el contorno del cuerpo y deslizándose untuosamente en un retorno al contacto elemental con la masa y el agua. Se estimula la liberación de la voz y el contacto es transformador de la experiencia táctil.
Hay personas que logran descargarse de imágenes de excesivo control o castigo que han vivido sobre su cuerpo. El interjuego sensual con las pulpas se combina con sugestiones de visualización donde se crean imágenes vitales y vibrantes en la inervación sensorial.
Realizado en desnudez completa ayuda a reconstituir la imagen kinestésica de sí mismo. Se utilizan pulpas de frutas emolientes y balsámicas que reconfortan la epidermis, dejando la piel suave y fortalecida junto a una gozosa frescura.

El “masaje marino”

El masaje muy suave en un ambiente de vapor y aromaterapia te conduce desde el primer momento a un estado conciente de tu cuerpo y tu sensibilidad.
La música y la voz del acompañante con motivos del mar, la aplicación de sal sobre tu piel y el aroma de aceites esenciales cambian tus estados emotivos, sientes confianza y fortaleces una relación benigna contigo mismo.
Los ejercicios de respiración y la profusa transpiración en el vapor purifican tu cuerpo, eliminando toxinas, y ayudan a que te liberes de lo innecesario.
Los beneficios son inmediatos cuando estás con sobrecargas laborales o períodos de tensión aguda, pues calma las emociones y detiene el torrente mental, relaja el cuerpo, y permite conciliar el sueño profundo. Es ideal para aliviar el insomnio, el abatimiento y la falta de motivación.
La amalgama de masajes con fitoterapias, sensopercepción, baños de vapor y el reencuentro con vivencias de placer crean vitalidad, fortaleciendo los sistemas nervioso y endocrino, que incrementan el potencial curativo.
El masaje es por momentos casi una caricia y luego es muy movilizador, se utiliza sal marina sobre la piel y se genera una sensación de flotación. Los aromas provienen de aceites esenciales naturales exclusivamente (florales, especies aromáticas y arbóreos).
Los objetivos del masaje marino son frenar de inmediato el estado de estrés y conducir al desarrollo de la armonía volviendo a integrar la mente y el cuerpo en el placer, te sumergís en un estado onírico conciente.

jueves, 3 de julio de 2008

Masaje Ondulatorio Sedante

Es indoloro y placentero, los segmentos del cuerpo son sacudidos enérgicamente aflojando las tensiones de los músculos agonistas y antagonistas que rodean las articulaciones y dispersando las tensiones del trajín diario.
Sentís un alivio inmediato, relajación profunda, placer e integración física, pero para disolver los nudos y contracturas crónicas que se hallan fibrosadas deben tomarse sesiones descontracturantes.
Este masaje es recomendable para las personas hipersensibles que se hallan muy tensas pero que no toleran un masaje descontracturante. Sin reentrenamiento neuromuscular, el efecto sobre el tono muscular de todo masaje suele pasar en pocos días y si se repiten situaciones ambientales de estrés el sistema nervioso vuelve a originar las tensiones a partir de un esquema muscular de sobrecargas defensivas crónicas: las corazas musculares.
A pocos días de este masaje se recomienda tomar un masaje descontracturante y, luego de este, volver al ondulatorio o por presiones para mantener un tono neuromuscular relajado. Su versión es exclusivamente en colchoneta

viernes, 18 de abril de 2008

El espacio cero: estar dispuesto a recibir

La comunicación entre los hombres es posible a una condición fundamental: reconocer la existencia del otro ser COMO HUMANO frente a mí, esto es antes de profesional, condición de género, estatus social o seducción personal, etc. la persona es un ser viviente en un proceso y modo existencial concreto y específico de ella misma.

Al reconocer al otro ser como ser válido, valioso e íntegro, abro un espacio de RECEPTIVIDAD donde uno mismo es capaz de generar, reconocer e intercambiar un lenguaje que puede ser verbal, gestual, sensitivo, sensual. Ese habilitarnos en cada momento a "estar presente" uno para el otro en nuestros mundos personales genera el escuchar auténtico y la empatía, es decir que lo que el otro es y le pasa es reconocido por mi vivir en mi cuerpo en contacto con el cuerpo de esa persona, aquí y ahora.

Cuanto más habilito la presencia del otro en mí, más comprendo y puedo tocar con una comunicación, sobre todo corporal, que sea comprensible y abierta a la exploración juntos.

Quien recibe un masaje ha de estar dispuesto a recibir a otra persona en su piel, más que a una técnica. Quien da el masaje ha de estar dispuesto a sentir a la persona y actuar en una comunicación presente, sin mecanicidad, estar presente y focalizado en lo que esa persona es y necesita y tener muy claros los límites de su terapia y propia disponibilidad.

Contacto cuerpo a cuerpo

El masaje es reservorio de lo primario, sexual y esencial humano en una cultura que ha convertido al cuerpo en objeto sin alma.
El toque de piel con piel es balsámico y en la medida que los masajistas hayamos superado prejuicios sociales y deseemos sinceramente ampliar nuestra capacidad de contención podemos generar el bienestar del otro ofreciendo también el nudismo y el abrazo.
En las condiciones de trabajo hoy, y en la alienación de las relaciones interpersonales que producen la exigencia y la competencia a todo nivel, muchas personas abandonan su cuerpo durante largas horas del día y carecen crónicamente del tono y satisfacción que el cuerpo sano expresa, del contacto afectivo y reconocimiento corporal suficiente como para disfrutarse y alegrarse de la simpleza del vivir.
Y es en la sesión de masaje donde aparece una oportunidad para reencontrarse y tenerse más en cuenta, acompañar el cuerpo que duele, la carencia, el temor, su tensión y dejar nacer un alivio, un suspiro, una queja... y una conciencia de cambio.
Los masajistas hemos de ser sensibles y profundos ante la sinceridad expresiva del cuerpo, y ajustar nuestro arte ofreciéndonos para convocar la evolución autosanadora del receptor.

Es fundamental que los masajistas valoremos TODO nuestro CUERPO como portadores de satisfacción, técnica y contacto. Nuestras manos son sólo dos puntos de los tantos con los que podemos masajear al otro. Como esencial, nuestras manos han de tener un soporte relajado, tónico y flexible en el resto del cuerpo hasta los pies, y la técnica debe fluir desde el centro de nuestro cuerpo y vibrar en todas direcciones a través del mismo, despejándonos de cansancio o bloqueos de energía.

Sexualidad

Una sesión suele ser muy activa, sensible y afectuosa, donde todo ocurre a través del contacto, y en ello se plasman fundamentos científicos y antropológicos que sostienen nuestra acción, que la hacen efectiva y segura.
Los entrenadores de la sexualidad formamos parte de un EQUIPO INTERDISCIPLINARIO con médicos, sexólogos y hasta sociólogos para coordinar los aportes en la solución de los problemas en este área de la personalidad.
Desarrollamos una práctica con el cuerpo que involucra dimensiones sociales, psicológicas y médicas. Y por tanto a veces sugerimos una consulta y orientación al colega idóneo para el tratamiento de afecciones con requerimientos terapéuticos.
El goce del cuerpo, de la vitalidad, del movimiento, hacen a la sensualidad e integración de la persona humana, y los masajistas debemos contemplar nuestra propia vida con plenitud SENSUAL y SEXUAL como parte de nuestra formación previa. Esto es condición necesaria para acompañar a los demás cuando nos piden asistencia para descubrirlo en sus cuerpos.

Nuestra formación personal para campos avanzados del masaje, sobre todo aquellos que demandan interacción y contención afectiva, paliativos del dolor y entrenamientos de sexualidad, necesariamente debe comprender una evolución personal en el dominio de nuestros estados de ánimo, expresión del deseo y en la capacidad de escucha y empatía.
Los masajistas debemos lograr un tono personal alegre y maduro a la hora de acompañar el destensionamiento, la relajación y el placer del receptor. ¡ cómo hacerlo sin contar con libertad interior !
Por otra parte debemos sondear nuestras creencias y preceptos para lograr ser reflexivos, abiertos y comprensivos ante las dimensiones personales del prójimo.
El hecho de que el masaje es un interacción mutua, y que mayormente los masajistas guiamos la sesión por conocimiento del arte, no debe hacernos olvidar que en esencia debemos focalizarnos en las necesidades y objetivos del receptor que nos ha requerido, y esto es a mi entender más importante, sin excusa para descuidos, que la rutina de aplicar manipulaciones técnicas. Ni que hablar de dejarnos llevar por el propio deseo o nuestras propias fantasías para orientar una sesión, ello sería entregarse a la mediocridad y ser ejemplo de ausencia de libertad y ética.
Al abordar la sexualidad siempre nuestro marco legal es en sesiones con adultos, además debemos reafirmar en todo momento la libertad de elección personal en las prácticas y el respeto por los objetivos planteados, por tanto ante el deseo de interacciones sexuales explícitas conviene dialogar con flexibilidad, evitando exabruptos, represiones, manipulaciones de la confianza o reacciones infantiles por inmadurez de las partes. Siempre salvamos la buena relación con el cliente siendo claros y firmes en nuestra motivación y postura personal.
En mi experiencia tanto como masajista como entrenador sexual, los límites entre ambas disciplinas son teóricos, y en la complejidad de la práctica se hallan muy entrelazadas en el quehacer de un masaje integro y plenamente gozado.
Al respecto, ayuda mucho reflexionar acerca de la siguiente decisión existencial: si adherimos a la tajante subordinación de lo sexual a lo genital; o entrenamos la plenitud explorando todos los goces corporales, aceptando la continuidad y amalgama de la presencia sensual en todo el cuerpo, despierto, lleno de salud y vitalidad.
Considero que dedicarse a entrenamientos sexuales requiere reemplazar moralinas por reflexión, coraje y autoconocimiento a fin de saber cuáles son los límites personales que uno gusta respetarse, y participar en la justa medida dentro del imbricado juego de los propios deseos con los deseos del otro, anticipándonos con pautas sanas conversadas libre y confidencialmente.
Finalmente, es en el respeto y en la dignidad de las personas donde la sexualidad encuentra su plenitud, y es en la libertad de un adulto capaz de elegir los actos de su intimidad, donde deviene el amor.

Para leer más sobre sexualidad y tantrismo ingresa en www.gozosexual.blogspot.com

Para informarte sobre prácticas vanguardistas www.josegahal.blogspot.com

Fundamentos y Calidad en el masaje

El masaje tiene su origen en una necesidad biológica de nuestra especie: el contacto corporal y el reconocimiento entre miembros de la comunidad humana.
Esta necesidad básica se halla en todos los seres sociales, desde los primates a los cánidos, y es la que origina la creación de los identidades individuales.
La socialización humana ocurre en el reconocimiento corporal del bebé como par humano legítimo por su madre y luego como miembro legítimo del grupo primario, haciéndose traslativo a través de los juegos al resto de los miembros de la comunidad donde el niño crece.
Todos los bloqueos al contacto corporal que apenas cuestionamos en nuestra cultura, dejan huellas de insatisfacción y negación de la condición social originaria que cristalizan en tensiones físicas y deformaciones psicológicas en el adulto. Estas alteraciones problematizan luego las relaciones interpersonales y quedan sistematizadas en collages de cultura antihumana.
Más allá de sus variantes específicas, el denominador común de todo tipo de masaje es generar estímulos y movilizaciones fisiológicas con feedback entre el cuerpo del receptor y quien realiza el masaje, y ello conlleva cambios en el juego social entre las dos personas que se traducen también en estímulos y movilizaciones psicológicas.
Por ello no llamamos masaje a lo que realizaría una máquina, pues carece del feedback que proporciona un humano sensible a la dimensión social.


Calidad en el masaje

El masaje es, antes que cualquier otra cosa, una interacción social.
Para ser de calidad debe ser satisfactoria para las personas intervinientes, el receptor y el/los masajistas.
Si comenzamos por el masajista, debemos poseer idoneidad en conocimiento y en la aplicación de manipulaciones probadas, debemos conservar la higiene en nuestra persona, útiles y consultorio, utilizar cremas, aceites y otros productos de calidad, y ser sensibles al feedback, esto es haber elegido esta profesión vocacionalmente.
Por su lado el receptor debe presentarse aseado o pedir hacerlo justo antes del masaje, ser claro y auténtico en sus necesidades y en los problemas de salud que porta, y ajustarse con respeto al lugar y persona del masajista. Además de ello, reconocer económicamente el esfuerzo que conlleva la sesión.
Y ambos deben mantener la discrecionalidad de la sesión con promesa de reserva y confidencialidad de los datos personales que surjan en la misma.



En el campo profesional, la experiencia y la variedad de técnicas en contextos personales diferentes proveen calidad de atención intrínseca.
Los masajistas debemos dominar la complejidad de nuestro arte, un arte que modela sobre materia humana, que no es masa, sino una fina red de estructuras y órganos vulnerables, sensibles, integrados a la complejidad social de nuestra vida cotidiana, que llevan cargas por los anhelos, frustraciones, sueños y sentimientos.
Jamás un cuerpo debe ser subordinado a recibir tal o cual técnica, sino que la mano debe ajustarse centímetro a centímetro a lo que el cuerpo va comunicándonos.Partiendo al menos de estas consideraciones básicas recién podemos empezar a hablar de calidad en el masaje, y en ello todos debemos educarnos, tanto quienes damos como quienes recibimos este noble intercambio.

Eficiencia, Calidad y Salud

En cuanto al objeto de la relación: el masaje debe ser efectivo y eficiente.
Efectivo significa que ha de ser elegido apropiadamente para el resultado que pide el receptor, esto es que la técnica apunte al cambio orgánico que se espera, por ejemplo son muy diferentes las manipulaciones descontracturantes que las circulatorias o las de drenaje o reducción. Lo cierto es que han sido diseñadas específicamente para producir mejoras notorias en el campo propio para el que deben aplicarse y son casi irrelevantes en el que no competen.
El masaje eficiente debe contemplar los efectos en la menor cantidad de sesiones posibles dadas las condiciones personales del receptor, esto es su estado de salud, gusto y tolerancia evitando hacerlo perder tiempo.
Tampoco debe producir perjuicios colaterales por impericia, imprudencia o desconocimiento de la salud del masajeado.
Debemos aguzar nuestro ojo clínico y utilizar el punto óptimo de ritmo, frecuencia, presión, productos y hasta distancia entre sesiones.
Para afinar nuestra eficacia es necesaria una batería de preguntas iniciales que nos informen del estado general del receptor, de la vitalidad de sus órganos internos, de su estado de estrés y emocional, traumatismos, alergias, psiquiatría, posibilidad de nuevas sesiones, etc.
Dentro de esta esfera hay que recordar que los masajes son revulsivos y en muchos casos están medicamente contraindicados. Por ello es importante preguntar también si se ha tomado masajes previamente, su descripción y cuál fue el resultado en los días subsiguientes.
Por observación del cuerpo, o ante dudas del relato en la descripción de la salud, los masajistas debemos evitar masajear zonas desvitalizadas, ruborizadas, lastimadas, etc, o disminuir la intensidad general o directamente pedir al receptor que consulte a su médico, o hacer la consulta nosotros mismos telefónicamente.
Según el estado de salud y el tipo de masaje pedido, también es nuestro derecho y obligación profesional solicitar la extensión de un certificado de aptitud de la persona para recibir masajes.

En Mar del Plata y Chapadmalal

En Mar del Plata y ciudades aledañas como Miramar, Balcarce, Tandil, Mar Chiquita y Santa Clara exclusivamente a domicilio.

En Chapadmalal la atención es en el Club House de Highland Park.
Se llega al Club House desde Mar del Plata o Miramar por Ruta 11, en el Km 546 barrio Santa Isabel, tomar el asfalto 10 cuadras hasta el bosque. Allí los carteles ubican el complejo.

La atención es regular en temporada estival y, en otoño invierno y primavera, en las semanas con feriado.