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lunes, 11 de agosto de 2008

Contacto lúdico en arcilla o pulpas frutales

Una sesión profundamente placentera donde se exploran sensaciones primarias e imágenes corporales ricas en expresividad y generadoras de vitalidad. El empleo de masajes es suave, sensual, siguiendo el contorno del cuerpo y deslizándose untuosamente en un retorno al contacto elemental con la masa y el agua. Se estimula la liberación de la voz y el contacto es transformador de la experiencia táctil.
Hay personas que logran descargarse de imágenes de excesivo control o castigo que han vivido sobre su cuerpo. El interjuego sensual con las pulpas se combina con sugestiones de visualización donde se crean imágenes vitales y vibrantes en la inervación sensorial.
Realizado en desnudez completa ayuda a reconstituir la imagen kinestésica de sí mismo. Se utilizan pulpas de frutas emolientes y balsámicas que reconfortan la epidermis, dejando la piel suave y fortalecida junto a una gozosa frescura.

viernes, 18 de abril de 2008

Contacto cuerpo a cuerpo

El masaje es reservorio de lo primario, sexual y esencial humano en una cultura que ha convertido al cuerpo en objeto sin alma.
El toque de piel con piel es balsámico y en la medida que los masajistas hayamos superado prejuicios sociales y deseemos sinceramente ampliar nuestra capacidad de contención podemos generar el bienestar del otro ofreciendo también el nudismo y el abrazo.
En las condiciones de trabajo hoy, y en la alienación de las relaciones interpersonales que producen la exigencia y la competencia a todo nivel, muchas personas abandonan su cuerpo durante largas horas del día y carecen crónicamente del tono y satisfacción que el cuerpo sano expresa, del contacto afectivo y reconocimiento corporal suficiente como para disfrutarse y alegrarse de la simpleza del vivir.
Y es en la sesión de masaje donde aparece una oportunidad para reencontrarse y tenerse más en cuenta, acompañar el cuerpo que duele, la carencia, el temor, su tensión y dejar nacer un alivio, un suspiro, una queja... y una conciencia de cambio.
Los masajistas hemos de ser sensibles y profundos ante la sinceridad expresiva del cuerpo, y ajustar nuestro arte ofreciéndonos para convocar la evolución autosanadora del receptor.

Es fundamental que los masajistas valoremos TODO nuestro CUERPO como portadores de satisfacción, técnica y contacto. Nuestras manos son sólo dos puntos de los tantos con los que podemos masajear al otro. Como esencial, nuestras manos han de tener un soporte relajado, tónico y flexible en el resto del cuerpo hasta los pies, y la técnica debe fluir desde el centro de nuestro cuerpo y vibrar en todas direcciones a través del mismo, despejándonos de cansancio o bloqueos de energía.

Sexualidad

Una sesión suele ser muy activa, sensible y afectuosa, donde todo ocurre a través del contacto, y en ello se plasman fundamentos científicos y antropológicos que sostienen nuestra acción, que la hacen efectiva y segura.
Los entrenadores de la sexualidad formamos parte de un EQUIPO INTERDISCIPLINARIO con médicos, sexólogos y hasta sociólogos para coordinar los aportes en la solución de los problemas en este área de la personalidad.
Desarrollamos una práctica con el cuerpo que involucra dimensiones sociales, psicológicas y médicas. Y por tanto a veces sugerimos una consulta y orientación al colega idóneo para el tratamiento de afecciones con requerimientos terapéuticos.
El goce del cuerpo, de la vitalidad, del movimiento, hacen a la sensualidad e integración de la persona humana, y los masajistas debemos contemplar nuestra propia vida con plenitud SENSUAL y SEXUAL como parte de nuestra formación previa. Esto es condición necesaria para acompañar a los demás cuando nos piden asistencia para descubrirlo en sus cuerpos.

Nuestra formación personal para campos avanzados del masaje, sobre todo aquellos que demandan interacción y contención afectiva, paliativos del dolor y entrenamientos de sexualidad, necesariamente debe comprender una evolución personal en el dominio de nuestros estados de ánimo, expresión del deseo y en la capacidad de escucha y empatía.
Los masajistas debemos lograr un tono personal alegre y maduro a la hora de acompañar el destensionamiento, la relajación y el placer del receptor. ¡ cómo hacerlo sin contar con libertad interior !
Por otra parte debemos sondear nuestras creencias y preceptos para lograr ser reflexivos, abiertos y comprensivos ante las dimensiones personales del prójimo.
El hecho de que el masaje es un interacción mutua, y que mayormente los masajistas guiamos la sesión por conocimiento del arte, no debe hacernos olvidar que en esencia debemos focalizarnos en las necesidades y objetivos del receptor que nos ha requerido, y esto es a mi entender más importante, sin excusa para descuidos, que la rutina de aplicar manipulaciones técnicas. Ni que hablar de dejarnos llevar por el propio deseo o nuestras propias fantasías para orientar una sesión, ello sería entregarse a la mediocridad y ser ejemplo de ausencia de libertad y ética.
Al abordar la sexualidad siempre nuestro marco legal es en sesiones con adultos, además debemos reafirmar en todo momento la libertad de elección personal en las prácticas y el respeto por los objetivos planteados, por tanto ante el deseo de interacciones sexuales explícitas conviene dialogar con flexibilidad, evitando exabruptos, represiones, manipulaciones de la confianza o reacciones infantiles por inmadurez de las partes. Siempre salvamos la buena relación con el cliente siendo claros y firmes en nuestra motivación y postura personal.
En mi experiencia tanto como masajista como entrenador sexual, los límites entre ambas disciplinas son teóricos, y en la complejidad de la práctica se hallan muy entrelazadas en el quehacer de un masaje integro y plenamente gozado.
Al respecto, ayuda mucho reflexionar acerca de la siguiente decisión existencial: si adherimos a la tajante subordinación de lo sexual a lo genital; o entrenamos la plenitud explorando todos los goces corporales, aceptando la continuidad y amalgama de la presencia sensual en todo el cuerpo, despierto, lleno de salud y vitalidad.
Considero que dedicarse a entrenamientos sexuales requiere reemplazar moralinas por reflexión, coraje y autoconocimiento a fin de saber cuáles son los límites personales que uno gusta respetarse, y participar en la justa medida dentro del imbricado juego de los propios deseos con los deseos del otro, anticipándonos con pautas sanas conversadas libre y confidencialmente.
Finalmente, es en el respeto y en la dignidad de las personas donde la sexualidad encuentra su plenitud, y es en la libertad de un adulto capaz de elegir los actos de su intimidad, donde deviene el amor.

Para leer más sobre sexualidad y tantrismo ingresa en www.gozosexual.blogspot.com

Para informarte sobre prácticas vanguardistas www.josegahal.blogspot.com