viernes, 4 de septiembre de 2009
Estiramiento de la columna y centramiento
Al entrenarte en la relajación mediante esta técnica podemos profundizar el estiramiento, que pasa a ser importante tanto para el cuello, la espalda, la cintura, las articulaciones de ambas caderas, las rodillas y tobillos.
El máximo de apertura articular se logra cuando ademas de traccionar el eje vertebral, podemos estirar los hombros traccionando desde las manos y desbloquear hombros, codos y muñecas.
Las poleas y pesos estiran pasivamente el cuerpo mientras se moviliza y masajea sobre una superficie deslizante, acomodando la simetría y desbloqueando articulaciones.
A la vez de recibir las maniobras, se pide que el receptor respire profundamente llevando la atención y presión del aire a diferentes alturas del torax.
Esta sesión elimina mareos, dolores de cuello y espalda, descongestiona las raices nerviosas espinales y un sinnúmero de molestias posturales.
Para toda persona, el tiempo máximo de estiramiento es de 20 minutos. Es muy indicado en casos que no puede presionarse la musculatura, pero que urgentemente necesita elongarse y descomprimir estructuras nobles como vasos y nervios.
La sesión se completa con masaje descontracturante de intensidad personalizada según tu estado fisiológico o la profundidad que desees, o esté indicado por tu médico.
Masaje Relajante con Elongaciones
viernes, 18 de abril de 2008
El espacio cero: estar dispuesto a recibir
La comunicación entre los hombres es posible a una condición fundamental: reconocer la existencia del otro ser COMO HUMANO frente a mí, esto es antes de profesional, condición de género, estatus social o seducción personal, etc. la persona es un ser viviente en un proceso y modo existencial concreto y específico de ella misma.
Al reconocer al otro ser como ser válido, valioso e íntegro, abro un espacio de RECEPTIVIDAD donde uno mismo es capaz de generar, reconocer e intercambiar un lenguaje que puede ser verbal, gestual, sensitivo, sensual. Ese habilitarnos en cada momento a "estar presente" uno para el otro en nuestros mundos personales genera el escuchar auténtico y la empatía, es decir que lo que el otro es y le pasa es reconocido por mi vivir en mi cuerpo en contacto con el cuerpo de esa persona, aquí y ahora.
Cuanto más habilito la presencia del otro en mí, más comprendo y puedo tocar con una comunicación, sobre todo corporal, que sea comprensible y abierta a la exploración juntos.
Quien recibe un masaje ha de estar dispuesto a recibir a otra persona en su piel, más que a una técnica. Quien da el masaje ha de estar dispuesto a sentir a la persona y actuar en una comunicación presente, sin mecanicidad, estar presente y focalizado en lo que esa persona es y necesita y tener muy claros los límites de su terapia y propia disponibilidad.
Fundamentos y Calidad en el masaje
Esta necesidad básica se halla en todos los seres sociales, desde los primates a los cánidos, y es la que origina la creación de los identidades individuales.
La socialización humana ocurre en el reconocimiento corporal del bebé como par humano legítimo por su madre y luego como miembro legítimo del grupo primario, haciéndose traslativo a través de los juegos al resto de los miembros de la comunidad donde el niño crece.
Todos los bloqueos al contacto corporal que apenas cuestionamos en nuestra cultura, dejan huellas de insatisfacción y negación de la condición social originaria que cristalizan en tensiones físicas y deformaciones psicológicas en el adulto. Estas alteraciones problematizan luego las relaciones interpersonales y quedan sistematizadas en collages de cultura antihumana.
Más allá de sus variantes específicas, el denominador común de todo tipo de masaje es generar estímulos y movilizaciones fisiológicas con feedback entre el cuerpo del receptor y quien realiza el masaje, y ello conlleva cambios en el juego social entre las dos personas que se traducen también en estímulos y movilizaciones psicológicas.
Por ello no llamamos masaje a lo que realizaría una máquina, pues carece del feedback que proporciona un humano sensible a la dimensión social.
Calidad en el masaje
El masaje es, antes que cualquier otra cosa, una interacción social.
Para ser de calidad debe ser satisfactoria para las personas intervinientes, el receptor y el/los masajistas.
Si comenzamos por el masajista, debemos poseer idoneidad en conocimiento y en la aplicación de manipulaciones probadas, debemos conservar la higiene en nuestra persona, útiles y consultorio, utilizar cremas, aceites y otros productos de calidad, y ser sensibles al feedback, esto es haber elegido esta profesión vocacionalmente.
Por su lado el receptor debe presentarse aseado o pedir hacerlo justo antes del masaje, ser claro y auténtico en sus necesidades y en los problemas de salud que porta, y ajustarse con respeto al lugar y persona del masajista. Además de ello, reconocer económicamente el esfuerzo que conlleva la sesión.
Y ambos deben mantener la discrecionalidad de la sesión con promesa de reserva y confidencialidad de los datos personales que surjan en la misma.
Eficiencia, Calidad y Salud
Efectivo significa que ha de ser elegido apropiadamente para el resultado que pide el receptor, esto es que la técnica apunte al cambio orgánico que se espera, por ejemplo son muy diferentes las manipulaciones descontracturantes que las circulatorias o las de drenaje o reducción. Lo cierto es que han sido diseñadas específicamente para producir mejoras notorias en el campo propio para el que deben aplicarse y son casi irrelevantes en el que no competen.
El masaje eficiente debe contemplar los efectos en la menor cantidad de sesiones posibles dadas las condiciones personales del receptor, esto es su estado de salud, gusto y tolerancia evitando hacerlo perder tiempo.
Tampoco debe producir perjuicios colaterales por impericia, imprudencia o desconocimiento de la salud del masajeado.
Debemos aguzar nuestro ojo clínico y utilizar el punto óptimo de ritmo, frecuencia, presión, productos y hasta distancia entre sesiones.
Para afinar nuestra eficacia es necesaria una batería de preguntas iniciales que nos informen del estado general del receptor, de la vitalidad de sus órganos internos, de su estado de estrés y emocional, traumatismos, alergias, psiquiatría, posibilidad de nuevas sesiones, etc.
Dentro de esta esfera hay que recordar que los masajes son revulsivos y en muchos casos están medicamente contraindicados. Por ello es importante preguntar también si se ha tomado masajes previamente, su descripción y cuál fue el resultado en los días subsiguientes.
Por observación del cuerpo, o ante dudas del relato en la descripción de la salud, los masajistas debemos evitar masajear zonas desvitalizadas, ruborizadas, lastimadas, etc, o disminuir la intensidad general o directamente pedir al receptor que consulte a su médico, o hacer la consulta nosotros mismos telefónicamente.
Según el estado de salud y el tipo de masaje pedido, también es nuestro derecho y obligación profesional solicitar la extensión de un certificado de aptitud de la persona para recibir masajes.
Cómo llegar en Ciudad de Buenos Aires
Solicitar la dirección telefónicamente.
Estacionamiento para automóviles sobre calle entre Laprida y Agüero, frente al edificio.
Subte Linea D
estación Pueyrredón en Av.Santa Fe y Av.Pueyrredón, distancia 6 cuadras
Colectivos:
por Av. Las Heras (y Av.Pueyrredón) a 3 cuadras: 10, 38, 59, 60, 92, 93, 102, 108, 110
por Av. Santa Fe (y Av.Pueyrredón) a 6 cuadras: 12, 29, 39, 64, 68, 152
por calle Paraguay (y Av.Pueyrredón) a 8 cuadras: 106, 109, 111, 132, 140, 142
por Av. Pueyrredón (y calle Peña) a 1 cuadra: 41, 62, 95, 118
por calle Uriburu (y Peña) a 4 cuadras: 61, 95, 101
por Av.Libertador (y Av.Pueyrredón) a 7 cuadras: 67, 124, 130
por calle Billinghurst (y callePeña) a 4 cuadras: 128
En Mar del Plata y Chapadmalal
En Chapadmalal la atención es en el Club House de Highland Park.
Se llega al Club House desde Mar del Plata o Miramar por Ruta 11, en el Km 546 barrio Santa Isabel, tomar el asfalto 10 cuadras hasta el bosque. Allí los carteles ubican el complejo.
La atención es regular en temporada estival y, en otoño invierno y primavera, en las semanas con feriado.
